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N es por Nueva York #AtoZChallenge

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Siempre había sido mi sueño viajar a los Estados Unidos y visitar Nueva York. Y mira tú por donde, voy y me enamoro de un estadounidense, con lo cual mi sueño se vio cumplido. Nueva York… la ciudad que nunca duerme. Había estado esperando y esperando a que fuera el momento más idóneo para visitar esa ciudad, y la oportunidad se me presentó en 2013. Fue el lugar que elegimos mi por aquel entonces novio y yo para conocernos en persona por fin. La verdad es que estaba deseando poder viajar allí, y cuando llegué me decepcioné un poquito. Primero problemas al pasar por aduanas en Boston, donde me tuvieron retenida más de tres horas por no sé qué problema con mi billete y con el hecho de que era la primera vez que cruzaba el charco. Tuve que explicarles como unas tres veces que España y México no es lo mismo. Y cuando finalmente llegué a Nueva York, Mark se había equivocado de puerta, creyendo que yo pasaría por aduanas allí, con lo cual no nos encontramos. Os podéis imaginar la situación. Yo pensaba que me había dejado tirada. Pero no. Total, que cuando llegué al hotel yo solita, después de haber subido a uno de esos taxis súper caros (que yo no sabía iba a ser tan caro) y pensar que el conductor me asesinaría en algún lugar de Queens, pude comunicarme con Mark y entonces descubrimos que habíamos estado en terminales diferentes del aeropuerto de Nueva York. Pero cuando nos reunimos todo fue genial.

Al día siguiente empezamos a pasear por la ciudad, y entonces descubrí varias cosas: la gente es muy desagradable, a los neoyorquinos no les gustan los turistas, todo es excesivamente caro, los taxistas están locos y se creen que les dan puntos por atropellar a la gente o subirse a los bordillos, hay basura por todas partes, y la ciudad en general huele mal y te hace sentir claustrofobia. Pero estábamos juntos, y era mi primera vez al otro lado del Atlántico, y era el cumpleaños de Mark, así que decidí disfrutar del viaje lo más posible. Almorzamos un día en Serendipity, visitamos Bloomindale’s, almorzamos otro día en Alice’s Tea Cup, cenamos un día en un típico diner americano, otro día cenamos en un restaurante ruso muy chic, y para su cumpleaños le llevé a cenar a Medieval Times en Nueva Jersey. Medieval Times fue genial; es un sitio ambientado como un castillo medieval, donde la gente cena mientras ve un espectáculo medieval de caballeros enfrentándose en un torneo de justa.

La visita a Central Park y la subida al Empire State fueron geniales, pero la verdad es que me alegré mucho cuando llegó nuestro último día en Nueva York y nos marchamos en dirección a Arizona. Habíamos alquilado un coche y fuimos desde Nueva York hasta Phoenix recorriendo partes de la Ruta 66, desviándonos para visitar Dallas y luego subir por Nuevo Méjico hasta Arizona. Fue un viaje alucinante… y encontré un marido jejeje.