O

El Mago de Oz ocupa un lugar muy importante en mi corazón. Cuando yo tenía cinco años, alguno de mis parientes me regaló el primer libro de la colección del Mago de Oz. Yo estaba muy entusiasmada por tener un libro. Era el primer libro de mi vida. Pero había un problema. No sabía leer. Sin embargo, eso no me detuvo. Ya por aquel entonces tenía yo una determinación (o cabezonería) dignas de mención. Iba a disfrutar de ese libro y un “pequeño” problema no iba a detenerme. Así que empecé a ver “Barrio Sésamo” todos los días con mi libro en las manos. Cuando empezaban la sección en la que enseñaban las letras, yo las buscaba en mi libro. Poco a poco empecé a crear conexiones entre diferentes letras y, tras semanas de trabajo paciente, conseguí empezar a leer mi libro. Tardé mucho tiempo, pero terminé de leerlo y se convirtió en el primer libro que había leído en toda mi vida. También se convirtió en el libro que hizo que yo me convirtiera en el ratón de biblioteca que soy hoy en día.

Así que O es por Oz, porque me gustan los libros de fantasía, porque me encantó ese libro, y porque gracias a ese libro aprendí a leer, comenzando mi amor por los libros y la palabra escrita.